La unción Apostólica restaura la Gloria, el diseño primero y baja el Reino de Dios a la tierra. Jesucristo dio su vida para tener una Iglesia que gobierne y traiga los diseños del Cielo a impactar a la tierra; Él dijo que mayores cosas haremos. Lamentablemente hemos perdido la herencia espiritual que Cristo conquistó para nosotros, hemos perdido el poder de Dios; pues las señales siguen a los que creen. Pero hoy, ¿estámos creyendo como debemos?

La herencia que Cristo nos dejó está en Hechos 2:42-47 Así era la vida de los primeros Cristianos que entendieron como empoderarse en esa herencia.

42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

 1. Vivían en medio de prodigios y señales. Ser Cristianos para aquel momento era maravilloso, era una posición de grandeza reconocido aún por todos los niveles de la sociedad "teniendo favor con todo el pueblo" ya que a causa de la santidad en la que vivían las maravillas eran de continuo. Hoy día carecemos del favor del pueblo, en algo estamos fallando, hemos perdido la escencia.

2. Tenian el favor de todo el pueblo, y porque tenían el favor del pueblo crecían cada día, su calidad de vida era excelente, pues se daban al projimo de tal forma que vendían sus propiedades para bendecir a otros y así por el testimonio vivo de ellos, Dios añadía a los que serían salvos. 

¿Qué hacían ellos que nosotros no hacemos hoy? El verso 42 de Hechos 2, da los cuatro fundamentos sólidos de la Iglesia.

El Partimiento del pan, hoy creemos que es un ritual. Juan 6:27-33
26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.30 Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces? 31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. 32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. 33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo

 Juan 6:48-53
48 Yo soy el pan de vida.49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

Jesús habla claramente sobre la herencia espiritual contenida en su sangre y su carne, es decir, cómo ésta te hace entrar en la vida eterna y toda la naturaleza de Dios en Cristo la cual recibes al momento que lo haces parte de ti. Si toda la naturaleza divina de Dios está en su sangre y su carne, ¿por qué aunque tomamos hoy dia la santa cena, no se hace manifiesto la vida de Cristo y Su Poder a traves de nosotros? El lo dice en su palabra; el que come mi carne y bebe mi sangre, en mi permanece y yo en él. El Cristo resucitado con Poder y Gloria viene a habitar en ti y te hace habitar en Él; es una ecuación de dos partes: Cristo EN nosotros y nosotros EN Él. Ahora, ¿en qué estamos fallando? El problema radica en que hemos hecho del comer y beber de Cristo, un simple ritual, en un simple recordatorio. Los elementos de la santa cena que hoy usamos son el vino de uvas y el pan, ésto es así en la realidad natural, pero en la realidad espiritual comemos Su carne y bebemos Su sangre, nuestro espíritu come la carne de Cristo y bebe su sangre; eso nos hace partícipes de la naturaleza de Cristo, nos hace SER realmente Su Cuerpo, Cristo vino a ser la cabeza de un cuerpo que debe tener su misma naturaleza, carne de su carne y hueso de su hueso, Un solo cuerpo, un mismo espíritu. La vida eterna de la que habla Jesús no es la inmortalidad, es la vida de Dios que entra a vivificar tu espíritu, es la misma escencia que entró en el vientre de María, y ésta viene y no solo inunda tu espíritu sino tambien que invade tu alma y llega a tu cuerpo cuando comemos y bebemos. 

Comer y beber, Jesús quería darnos a entender este principio en nuestro propio lenguaje con respecto a como vamos a recibir vida eterna en nosotros, con estos terminos que denotan una accion cotidiana, de la misma manera en que nuestro cuerpo físico recibe vida al alimentarse comiendo y bebiendo, así nuestro espíritu necesita comer y beber. ¿podremos vivir si solo comemos una vez al mes o cada seis meses o una vez al año? la respuesta es No. El que come mi carne y bebe mi sangre en mi permanece (está en un lugar). La Iglesia primitiva lo hacia a diario, ésta entendió la importacia y lo vital de este principio que jesús nos dejó. Cuando el ser espiritual se llena cada día de la comida espiritual, empezaremos a ver manifiesta en mayor poder y gloria las obras de Jesús en nuestras vidas. 

Haga el siguiente ejercicio práctico: levante su brazo lo más alto que pueda y mantengalo así, mientras sigue leyendo. Queremos vivir una vida cristiana de palabras sin la escencia espiritual que hay detras de la palabra. Todos los días debemos llenarnos de Su sangre, el liquido vital, la vida misma, vida que trae vida a nuestro espíritu; la vida de jesús está contenida en su sangre y es la mayor herencia que nos dejó. En su sangre está la Luz, cuando diariamente nos llenamos de su sangre, nos llenamos de Luz. 

La Luz es la revelación de Dios que te habla, la sangre de Jesús habla más que la de Abel. Cuando inundamos nuestro espíritu de la sangre de Jesús, su sangre nos habla para redención. Mi sangre es verdadera bebida Juan 15:6-7. cuando entendemos esto, la oración cambia, ya no pedimos, sabemos que es nuestro. Los hijos del Reino manifiestan el Poder para traer las cosas y los diseños del Reino a la tierra.

La mayor herencia es comer y beber de Él todos los días. Juan 6.56-58 como me envió el Padre viviente. La vida se encuentra en la sangre, sangre que descendió del Padre al vientre de María. El que come de mi carne viviré por él y harán obras mayores porque yo voy al Padre. De esta manera si comemos su carne los sentidos espirituales son abiertos. Cuando el pan se parte lo vemos, la iglesia toda tiene que verlo, dice la palabra todo el que peca no lo ha visto, el que tiene la vida del Padre abre los ojos. 

(a este punto su brazo de seguro esta empezando a dormirse, es porque le falta sangre, note el efecto de la carencia de sangre, asi mismo pasa a nuestro espíritu)

2 Corintios 3:17
Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad
3:18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. 


Hay libertad para mirar a cara descubierta a Dios, la sangre abre los ojos, y somos tranformados a su imagen de Gloria en Gloria. la sangre abre caminos donde hay muros, rompió el velo, abrió la tumba, lo resucitó. La sangre abre caminos que solo Cristo puede abrir, abre los Cielos y ahora entramos confiadamente y que seamos arrebatados a los Cielos aqui y ahora. 

Por su muerte Jesús conquistó la vida, por su cuerpo herido y lastimado nuestra sanidad. Cuando el pan es partido el poder que parte es el poder que nos amalgama al Cuerpo de Cristo. Dice la palabra que perseveraban en la doctrina de los apostoles. Cuando el pan es partido el cuerpo empieza a unirse. Cuando comemos el pan llamamos a aquellos que se van a conectar con nosotros para bendecirnos y para ayudarnos a ejecutar los diseños de Dios. Llámalos en el espíritu, hay unciones conectadas con tu llamado espiritual y cuando empieces a comer del cuerpo en el espíritu se comenzarán a unir esas partes del cuerpo que van conectadas contigo.

1 Corintios 11:23-24
Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 

 El cuerpo de Jesús clavado en la cruz, que por causa nuestra fue partido, y cada vez que veamos el cuerpo de Jesús partido, crucificado, herido, destrozado, debemos ver que cada herida tiene mi nombre, tiene mis pecados, mi iniquidad, mis rebeliones, mis pensamientos, lo que el padeció lo hicimos nosotros, nosotros lo entregamos en traición, le dimos látigos, lo crucificamos con nuestros pecados, por causa nuestra fue partido! Al saber que usted y yo le hicimos eso a Él, que nuestros pecados lo llevaron a la muerte, que le destrozamos, y luego hacerle creer que le amamos cuando vamos religiosamente un domingo a la iglesia, y al salir de allí sigo crucificandole, ¿qué estamos haciendo? No hemos entendido nada!! no entedemos el sacrificio de Jesús! mucho menos asumimos responsabilidad en ello. Por eso la iglesia esta sumergida en pecados, enfermedades y ruina. Porque vemos la muerte de Jesús como un regalo, ¡Ay que hermoso que jesús murió por mi, por mis pecados, para que yo sea libre de la muerte!! Bien por mi, triste por Jesús! así la iglesia mira la muerte de Cristo, por eso dice que el que la toma indignamente, sin el conocimiento y entendimiento será culpado del cuerpo y de la sangre, juicio como y bebe para sí, por eso estan enfermos, debilitados y muchos duermen (asi como su brazo, duermen por que les falta la sangre, la herencia poderosa). poreso la iglesia no camina en lo que debe caminar, sino que trsitemente es abatida por las puertas del hades.

Medite bien en ello. ¿estoy tomando parte en la muerte de Jesús? ¿tomo mi responsabilidad en ello? La iglesia primitiva se reunía a partir el pan y decian, mirando el pan: Este es nuestro amado Jesús, el que hicimos pedazos con nuestros pecados, con nuestras rebeliones. Haced esto cada día, reconocer como lo molimos y crucificamos y dimos muerte a él. Esto traía santidad a ellos, y la santidad desataba los prodigios y maravillas, y esto a su vez hacia que el Señor añadiera a los que habian de ser salvos. Tenian favor con todo el pueblo. 

Para aquellos que queriendo llevar una vida de santidad y estan atados a pecados, hay un poder mayor, es el poder de Su sangre, que vencio todo el imperio del enemigo y del pecado. Hay un poder para vencer el pecado, la enfermedad, la ruina, y todo obra de satanás, y está en Su sangre. Cuando bebemos de Su sangre circula por nuestras venas, todo el poder conquistado en la cruz, mayor a ésto nada hay! Circula en nuestras venas el amor que nos lleva a perdonar y amar a aquellos que nos han herido. Satanás sabe el poder que hay en la sangre de Cristo, porque allí esta contenida la victoria!  Allí tienes el poder para deshacer toda obra de las tinieblas.

Haced esto en memoria de mi, anunciar mi muerte, no es decir: señor anunciamos tu muerte, amén. Porque la misma palabra dice. anunciar el evangelio, eso no quiere decir que usted se sube a la plataforma y dice. anuncio el evangelio y listo. Se trata de hablar de ello, de recordar, de asumir la responsabilidad que tenemos sobre su muerte, todas las veces que lo comieres y bebieres revivamos lo que Jesús hizo por nosotros, lo que para Jesús significa morir por nuestros pecados, por culpa nuestra. Por eso sigue el pecado reinando, porque lo hemos llevado todo a la ligera, un evangelio diluído, un evangelio mental, de no compromiso, de solo hacer las cosas religiosamente. eso no trae la vida eterna, dice 1 Corintios 11:27-30, que su juicio está sobre su casa, porque aún duerme, porque se ha disecado, porque carece del entendimiento, de la sangre y el cuerpo.

Espero de todo corazón, que el Espíritu Santo empiece a traer un despertamiento espiritual sobre usted que lee, y lo rete a buscar más de Él y de los secretos que están guardados para los que lo buscan de verdad. Espero que lo que aprendió hoy usted reconzca su parte en la muerte de Jesús y que ahora venga a usted el entendimiento y consciencia plena de ello. ¿Podemos después de saber esto, darnos la vuelta y seguir pecando? eso es NO discernir el cuerpo.

Señor abre el entendimiento de mis hermanos que hoy leen, trae tu luz sobre ellos, para que puedan ver, para que puedan entender y desde ahora decidan alejarse del pecado, de la muerte y de la enfermedad. Que puedan tener un espíritu noble para que tu puedas enseñarles todas las cosas. Amen!


Leonard Veras 


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